UFRO, Gobierno Regional e INIA impulsan nuevas capacidades para la fruticultura en La Araucanía
- La quinta versión del programa reúne a profesionales de 22 comunas y da continuidad a una iniciativa que ya cuenta con cerca de 200 titulados, orientada a fortalecer las competencias técnicas y profesionales que requiere el creciente sector frutícola de La Araucanía.
Con el objetivo de seguir fortaleciendo el capital humano especializado que requiere la diversificación productiva de La Araucanía, se dio inicio a la quinta versión del Diplomado en Manejo y Producción Frutícola: Transferencia de Conocimientos Teóricos, Prácticos y Tecnológicos para Promover la Diversificación Frutícola”, iniciativa impulsada por el Gobierno Regional de La Araucanía, con el soporte técnico de INIA Carillanca y la Universidad de La Frontera.
El interés por el programa se mantiene en esta nueva convocatoria, que reúne a profesionales provenientes de 22 comunas y eleva a cerca de 200 el número de titulados desde su creación. A ello se suma una significativa participación femenina: el 54% de las personas seleccionadas en esta versión son mujeres.
“Ya tenemos a 200 titulados del programa en la región y se ha masificado la buena opinión que han tenido nuestros becarios respecto de la calidad del programa. Además, en esta versión se incorporaron becas para recién titulados, lo que también abrió el interés de nuevos profesionales”, destacó en la ceremonia de inicio la Dra. Alejandra Ribera, académica UFRO y directora del Diplomado,
Desde el Gobierno Regional, el jefe de la División de Fomento e Industria, Marco Gallardo, valoró el aporte de esta iniciativa a una estrategia de desarrollo de largo plazo. “El rubro frutícola abre una tremenda oportunidad tanto para productores como para profesionales, que pueden adquirir conocimientos para mejorar las prácticas en las diferentes cadenas productivas y comerciales”, señaló.
En tanto, el director regional de INIA Carillanca, Fernando Ortega Klose, destacó la cobertura territorial del programa. “Tener alumnos de distintos territorios da la posibilidad de seguir apoyando el desarrollo frutícola en cada una de las comunas de la región”, afirmó.
Formación con impacto regional
La experiencia de quienes ya cursaron el programa también da cuenta de su aporte. La Seremi de Agricultura de La Araucanía, María Teresa Fernández, exalumna del Diplomado, estuvo presente en la ceremonia inaugural de esta versión y destacó el carácter interinstitucional de la iniciativa y su conexión con las necesidades del territorio.
“Lo mejor que tiene esta combinación entre INIA, el GORE y la Universidad de La Frontera es generar capital humano con conocimiento de la Araucanía. Como región necesitamos diversificar nuestra matriz productiva y entregar nuevas herramientas a nuestros agricultores”, señaló.
Para quienes recién comienzan esta etapa, la posibilidad de especializarse en un sector en crecimiento representa también una oportunidad profesional. Viviana Ladino, técnico agropecuario y recientemente titulada, valoró la instancia como una posibilidad de profundizar sus conocimientos: “Quiero crecer y aprender mucho más de lo que ya aprendí en el rubro. El Diplomado tiene buen prestigio y es un gran aporte”.
Por su parte, Jocelyn Sanhueza, ingeniera agrícola, destacó la oportunidad de ampliar sus competencias y perspectivas laborales. “Quiero ampliar mis conocimientos y tener una ventana a otras oportunidades laborales. El rubro frutícola está avanzando totalmente en esta región y es un interesante polo de desarrollo”, afirmó.
Entre los principales desafíos que aborda el programa se encuentran la adaptación de los sistemas productivos al cambio climático, la generación de estrategias de manejo validadas para las condiciones locales y la producción de fruta de alta calidad capaz de responder a las exigencias de los mercados.
“Tenemos que generar tecnologías y estrategias de manejo que permitan adaptarnos al cambio climático y responder a los desafíos”, sostuvo Alejandra Ribera, relevando el rol que cumple la formación especializada para avanzar hacia una fruticultura regional más diversificada, competitiva y sostenible.


